sábado, 27 de abril de 2013

Hace un pincho de mini hamburguesa?.

Desde hace un tiempo, al menos en Pamplona que es donde vivo, se han puesto de moda las mini hamburguesas. Muchos bares las ofrecen entre sus pinchos, y hace unos días, en la reapertura de una carnicería, me di cuenta de que también las tenían para que el cliente no tuviera que estar readaptando el tamaño de las normales.

 

En mi casa las hamburguesas casi siempre han sido caseras, pocas veces se han comprado hechas ya. Cuando vivía en Pontevedra había una carnicería que tenía unas magníficas hamburguesas de pollo, tras eso alguna vez hemos encontrado unas buenas hamburguesas de ternera, pero las mejores son las caseras.

Anoche nos hicimos una hamburguesa con patatas fritas para cenar, y quedó un poco de carne, o sea que esta mañana he hecho un pincho.

Ingredientes:

- Carne picada de cabezada de cerdo y de ternera, a partes iguales. También puede ser de pollo, o pavo, o ternera sola, o se le puede añadir un poco de panceta fresca picada.
- Ajo.
- Sal, pimienta y nuez moscada.
- Perejil, orégano y tomillo.
- Vino blanco.
- Aros de cebolla.
- Rodajas de tomate natural.
- Tomates cherry.
- Lechuga picada.
- Pepinillos en vinagre.
- Crema de queso.
- Rebanadas de pan de molde, se pueden utilizar también bollos de pan redondos. 
- Mahonesa, kétchup, mostaza, salsa barbacoa.

Lo primero hay que aderezar el carne picada para que esté sabrosa. Se pone en un bol y hay que añadirle sal, pimienta, un poco de nuez moscada, un poco de perejil, orégano y tomillo (las 3 hiervas muy picadas y en su justa medida para que su sabor no sobresalga demasiado), un ajo muy picado y un poco de vino blanco. Hay que mover todo para que se mezcle perfectamente, ponerle papel film y meterlo en la nevera al menos 2 horas para que se mezclen todos los sabores.

Hay que coger las rebanadas de pan de molde y cortarlas con un molde redondo que va a ser el que determine el tamaño de la hamburguesa. En una plancha hay que tostar por uno de sus lados el pan.

Hay que cortar rodajas muy finas  de cebolla, de tomate, y de pepinillos en vinagre y picar una hoja de lechuga fresca.

Cogemos porciones de la carne picada, le damos forma de hamburguesa y las hacemos a la plancha.

Respecto del queso, para gustos colores, yo he hecho una crema de queso con queso de untar, queso tipo azul y nata líquida, pero se puede utilizar el queso que se quiera (cheddar, queso en lonchas ...).

Tenemos todos los ingredientes o sea que no queda más que montar el pincho. En el pan de molde untamos un poco de mahonesa, ponemos unas rodajas de tomate, las de pepinillos en vinagre, y añadimos un poco de kétchup y de salsa barbacoa, colocamos encima la cebolla, un poco de crema de queso y la hamburguesa; terminamos con más crema de queso y con un tomate cherry. Si colocamos un palo de brocheta atravesando todo impediremos que se caiga y quizás sea más fácil comerlo.

Ésta es la forma en la que las hemos hecho hoy, pero las variedades son muchas. Se puede hacer la cebolla a la plancha o hacer los aros fritos con un poco de harina; se pueden añadir unas virutas de bacon o directamente poner una loncha de bacon a la plancha; se puede añadir también un huevo de codorniz frito, ... 

 



jueves, 18 de abril de 2013

Brochetas de solomillo

"Tengo que comenzar a ordenar mi vida. Ha llegado el punto de inflexión." 
 
Eso puse en una red social el pasado día 19 de marzo, y desde entonces estoy pacientemente esperando y poniendo os peldaños para hacerlo.
 
Ayer fue un día importante. A las 14'30 horas me desvinculé definitivamente de mi trabajo, y además como una señora y por la puerta principal. En estos días ha habido días en que he estado muy bien, segura y decidida, y sobre todo feliz de finalmente tomar yo la iniciativa, tener capacidad de decidir y finalmente decidir, y eso se refleja en todo.
 
El pasado viernes me apetecía cocinar, y llevaba unos días con ganas de comer unas brochetas.


Ingredientes:
 
- Solomillo de cerdo, cortado en medallones de 2 cms. de grosor.
- Champiñones.
- Calabacín.
- Pimiento verde.
- Bacon en lonchas.
- Dátiles.
- Ajo.
- Vino blanco.
- Sal y pimienta.
 
Hay que quitar las pepitas del pimiento y cortarlo en trozos grandes, ponerlo en un recipiente con un poco de sal, vino blanco y un poco de aceite y meterlo al microondas hasta que esté pochado.

Cuando está pochado se pone un poco de aceite en una sartén y se añade el pimiento para que coja un poco de color y quede más sabroso.
 
Los champiñones se limpian bien, se les quita el pie, y se meten al microondas de igual forma que los pimientos (sal, vino blanco y un poco de aceite) para que también se hagan. Y como antes, para que se queden tostados se pasan a una sartén con un poco de aceite.
 
El calabacín se trocea en rodajas de al menos 0'5 cms. de grosor, se echa un poco de sal, se pasa por una plancha y se reserva.
 
Hay que coger el dátil, cortarlo a la mitad a lo largo y quitarle el hueso interior, y cada mitad rodearla con media loncha de bacon.

Tenemos todos los componentes de la brocheta para formarla como más nos guste: medallón de solomillo, pimiento verde, rollito de bacon, pimiento verde, medallón de solomillo y para terminar con el champiñón.
 
Se espolvorea la brocheta con un poco de pimienta molida y a la plancha.
 
El pimiento verde y el champiñón en el microondas habrá soltado un poco de agua que se ha unido con el vino blanco, y con ella se puede hacer una especie de salsa para  que la brocheta sea más jugosa.
 
Para ello hay que picar ajo muy menudo y freírlo con cuidado para que no se queme. Cuando está tostado hay que añadir los jugos de haber cocinado el pimiento verde y el champiñón y dejarlos reducir, aunque si no sale bien o para no estar mucho tiempo se puede espesar un poco esa salsa con harina de maíz.
 
Otra opción para acompañar la brocheta es una reducción de vinagre balsámico de Módena, o una crema de queso.








Pasta con champiñones.

Unos días antes de Semana Santa compré unos champiñones, estaban bastante bien, pero como no iba a usar todos en ese momento, escogí los mejores y los dejé para hacer algo con ellos.

Llevaba algún tiempo pensando en pasta con setas; en casa casi siempre se hace la pasta a la boloñesa, o como mucho algún día a la carbonara, pero los que menos. Me acordé de los champiñones a los pocos días y pensé, "bueno ... solo champiñones, estaría mejor con alguna seta más pero no hay, ... no estará mal".

Al final hice dos tipos de pasta, boloñesa tradicional y con champiñones.

Ingredientes.

- pasta, del tipo que quieras (tallarines, espaguetis, macarrones ...).- varios dientes de ajo muy picados.
- champiñones.
- una lonchas de bacon curado.
- queso curado y queso cremoso.
- nata.
- vino blanco.
- sal, pimienta y nuez moscada.

Hay que picar un par de dientes de ajo muy finos, filetear los champiñones, y ambas cosas se ponen a fuego lento en una sartén con un chorrito de aceite.

Picar una loncha de bacon curado en dados pequeños, y cuando casi están cocinados los champiñones, echamos a la sartén los dados de bacon, y lo cocinarlo todo. Cuando está cocinado le echamos un pequeño chorro de vino blanco y dejamos que reduzca el vino.
Hay que echar un poco de sal, de nuez moscada y de pimienta y echar la pasta cocida. Hay que saltear todo al menos 5 minutos para que coja todos los sabores.

Cuando está bien salteado hay que añadir el queso, una pequeña nuez de queso en crema y otra más pequeña de queso fuerte, aunque esto puede variar según el gusto, siempre y cuando el queso no acabe con el sabor de los champiñones. Para ayudar a que el queso se deshaga y se mezcle mejor se puede echar un chorrito de nata para cocinar.

Una vez que está hay que emplatarlo y añadirle un poco de queso curado rayado.
 


sábado, 9 de marzo de 2013

Un desayuno un poco diferente.

Me pasó hace unos meses tal día como hoy, un sábado.

Había pasado una de esas semanas con mucho trabajo en la que casi no había podido ni arrascarme la nariz. El viernes al mediodía al terminar de trabajar pensé "mañana voy a dormir", daría igual que me despertara, me daría la media vuelta y de nuevo a dormir, calentita en mi cama.
 
Llegó el sábado y a las 8'00 de la mañana estaba despierta.
 
No me lo podía creer, intenté volver a dormirme, darme la vuelta, contar ovejas ... no funcionaba nada, estaba despierta, no podía dormirme y tampoco tenía sueño, y como muy tarde eran las 8'30 horas de un sábado.
 
Pues si estaba despierta tan pronto, habría que desayunar. Y si ... me di cuenta de que tenía hambre, tenía mucha hambre. Pero no de desayuno tradicional, no me apetecía café con galletas o algo así, más bien un típico desayuno yankee, huevos, bacon ...
 
No había pan, era demasiado pronto, pero había pan de molde.

Y pensado y hecho. Me preparé un buen sándwich para desayunar: huevo frito, unas lonchas de buen bacon curado fritas, unas lonchas de queso tierno y unas rodajas de tomate natural. Magnífico!



sábado, 2 de marzo de 2013

Crema de?.... anchoas.

Sábado. Algo hay que hacer para antes de comer, un pequeño aperitivo, "nada del otro jueves", al final se trata únicamente de tener un día un poco diferente.
 



Antes de ir a la compra ya lo había pensado, necesitaba queso para untar, porque variedad de quesos suele haber en casa, pero hoy no había.
Pues a media mañana nos hemos puesto a ello.

Llevaba un par de días pensando en un pincho que está bastante bueno con queso, anchoas y pimientos del piquillo. Pero hoy quería algo para untar, para coger con un poco de pan ...

Si juntas las dos cosas (queso y anchoas) y las trituras, tienes una crema para untar con sabor a anchoas. Dicho y hecho.

Ingredientes:

- 100 gr. de queso de untar.
- 50 gr. de queso de cabra.
- 50 gr. de queso brie.
- 1 cucharada de nata líquida.
- 1 lata de anchoas en aceite.

No es cuestión de triturar las anchoas con queso fuerte, no va a quedar una crema para untar; pues entonces vamos a buscar una forma en la que el queso quede como una crema en la que triturar los demás ingredientes.

De ahí el queso de untar, la nata líquida, y los demás quesos, que pueden añadirse al gusto de cada uno, las medidas que he dado son orientativas y con las que he sacado una crema a mi gusto.

La lata de anchoas se puede añadir directamente a los quesos para triturar, o se puede llevar a un mortero, machacarlas bien y entonces añadirla a los quesos ya triturados, de forma que quede una crema fina y los pequeños trocitos de anchoa. Las variaciones son interesantes y al final tenemos que hacerla como más nos guste.

Y si siempre utilizamos rebanadas de pan para comer un paté o una crema, en este caso le va fenomenal las patatas fritas, les da un punto crujiente muy rico.

Como podéis ver algo simple, sencillo y muy rápido.


martes, 26 de febrero de 2013

Cómo no ... unas buenas GACHAS!!!

Gachas...!!! Qué decir de las gachas?.
 
En casa de mis abuelos se hacían en la lumbre baja, en una sartén grande y honda que se ponía encima de las trébedes y se comían allí mismo, al lado de la lumbre para que no se enfriaran. "Trozo de pan, mojá (cuchará como dicen otros) y paso atrás".
 
Antes, en la postguerra, era lo que había (gachas, migas, patatas guisadas ...), de lo que se sembraba en el huerto y de lo que se criaba en el corral se vivía, y con el tiempo se convirtieron casi en una celebración.
 
Aunque yo era muy pequeña todavía recuerdo las comidas de gachas con mis padres, mi abuela y algunos de mis tíos y mis primos. Yo era la más pequeña y me ponían delante para que pudiera comer, pero alguna vez mi madre me sacaba de tan cerca para no acabar cayéndome a la lumbre.
 
Ahora no se han dejado de comer, lógicamente no están en la dieta habitual de una familia, pero de vez en cuando se hacen, en fiestas en las peñas todos los años hay algún día, en reuniones de amigos, ... hasta algún restaurante de la zona las tienen en su carta.

En mi casa se hacen al menos una vez al mes. Es casi una fiesta (lo que en alguna otra entrada en este blog decía, es la comida, los recuerdos que se evocan, los recuerdos que se generan ...), hasta a mi sobrino con 3 años le gustan. Y se comen como siempre las hemos comido, pan y a mojar en la sartén.
 
Buenos, vamos con la receta (y lo siento porque ya habréis visto que las medidas conmigo no van mucho).

 
Ingredientes.

- Harina de almortas, la medida se supone que es una cucharada sopera por persona, pero en mi casa eso no funciona, casi mejor dos.
- Panceta fresca de cerdo, una loncha por cada persona aproximadamente.
- Pimentón.
- Sal.
Se parte la panceta de cerdo en bastones aproximadamente de un centímetro de ancho y lo largo que de la loncha y se fríen en una sartén mejor honda, en la que se vayan a hacer las gachas.

Hay que freír mucho la panceta, para que luego, cuando se añada a las gachas y cueza con ellas un poco, no se quede blanducha. Cuando están bien hecha se saca y se reserva.
 
Fuera del fuego en ese aceite, cuidado si es mucho porque la panceta suelta y es mejor retirar el exceso y si falta posteriormente ya se añadirá un poco, se echa un cuarto de una cucharilla pequeña de sal, y encima media cucharilla pequeña de pimentón dulce, y se mueve para que el pimentón se haga pero no se queme.

Inmediatamente se va echando la harina de almortas, y se comienza a mover porque se tiene que tostar. Para 4 personas nosotros echamos 7 u 8 cucharadas. Con el aceite y el pimentón cogerán un tono anaranjado y a fuego bajo o medio hay tostarlas durante al menos 10 ó 12 minutos moviéndolas constantemente, si no las gachas quedarán crudas, con sabor a harina.

Una vez que la harina está tostada hay que ir echando agua poco a poco, y "metiendo el agua con la harina", no tienen que quedar grumos, y ciertamente es fácil si se mueven bien, porque la harina de almortas es muy fina.
 
Tiene que quedar una pasta fina, con consistencia pero tampoco dura, que cuando la cojas con el pan no se caiga toda.

Se corrige de sal, se añaden los torreznos, y se dejan otros 10 minutos que cuezan y unos minutos más para que en el fondo se queden un poco pegadas a la sartén (que el "pegao" está buenísimo). Con eso están listas para comer.
 
Eso eran unas gachas simples y sencillas.

Según gustos además de la panceta se fríen y añade chorizo, trocitos carne de cerdo, algún ajo, las variantes son muchas, casi tantas como personas las hacen, y me han comentado que con níscalos y otras setas en vez de carne están deliciosas.

Ahora con el agua añadimos media pastilla de caldo de carne y así le dan un poco de sabor, pero cuidado con la sal que se pueden quedar saladas.
 
También se le puede añadir un poco de alcaravea o si os gusta el picante un poco de pimentón picante además del dulce.

La alcaravea es una especia que se echa en las morcillas de cebolla, que son las que hacemos en mi tierra, y en la época de matanza cuando se hacían gachas, algo que era muy frecuente, el agua que se añadía era precisamente la de cocer las morcillas, de forma que cierto toque de alcaravea tenían.

Una última cosa, las gachas no esperan, esperan los comensales porque se comen cuando están hechas y si se quedan frías pierden gran parte de su encanto.
 
De la forma que las hagáis, espero que os gusten.
 
Se me olvidaba!!!. Esta recetilla es para mi amiga Charo que este año hizo unas riquísimas gachas en la peña y para Ángel, que cada vez que digo que tenemos gachas en casa me hace algún comentario "respecto de lo mucho que me quiere" (jajajaja). Besos a los dos.



domingo, 24 de febrero de 2013

Las alcachofas...? Fritas!

Esta mañana hemos hecho uno de los aperitivos favoritos en mi casa, alcachofas con huevo frito.
 
De vez en cuando nos gustaba ir hasta Tafalla al Restaurante Tubal, uno de los mejores restaurantes de Navarra. Todo el que pueda debe pasar en algún momento por ahí. La cocina es excelente y los dueños son personas tremendamente corteses y cercanas.
 
Allí probamos las alcachofas fritas. Las pidió mi madre y la verdad es que fue una de las grandes elecciones.
 
Lógicamente ni llego a lo que ellos hacen ni lo pretendo, es más, lo que tienen de común ambos platos son precisamente las alcachofas.
 
El pincho es tremendamente sencillo, y realmente lo único que requiere es una buena materia prima, unas buenas alcachofas de Tudela y huevos de gallinas jóvenes bien frescos.
 
Se limpia una alcachofa quitándole las hojas exteriores y limpiándole el tallo, y se parte a la mitad y cada una de esas mitades se corta en juliana. Se pela un ajo y se corta en bastones finos. Y ambas cosas van a una sartén con buen aceite de oliva.
 
Cuidado, tienen que quedar crujientes pero no quemadas.

Simplemente queda freír un huevo y montar el pincho, mejor sobre una cazuela pequeña; se escurren bien las alcachofas fritas, se ponen en el fondo, y se les echa un poco de sal marina (Sal Maldon por ejemplo está bien), encima se pone el huevo para terminar con un poco más de sal.
 
Lo mejor es poder romper el huevo encima de las alcachofas y que la yema se mezcle con ellas, para comer todo bien mezcladito.
 
Otra variante que no está nada mal es sustituir el huevo frito por foie, una loncha a la plancha con un hilo de caramelo líquido encima de ella o taquitos de foie repartidos sobre las alcachofas.

Cualquiera de las dos opciones es magnífica y para empezar bien una buena comida, sobre todo ésas en las que tienes que quedar bien con los invitados.